Bali 2011 vol. 1

Hace un par de meses, empecé a ver sitios dónde me gustaría pasar la Semana Santa, tenía dos días extra de vacaciones, y a finales de Abril, la temporada de olas está comenzando a azotar la costa de las islas que componen el archipiélago más largo del mundo, vaya, Indonesia.

Tenía claro que quería ir de vacaciones a  Indo y obviamente a zona de olas. Tras mucho leer y leer sobre diferentes zonas de Surfing a las que todavía no había estado, tras bastantes horas invertidas en elegir bien, la decisión estaba bastante clara, mi destino serían las islas Nias, paraíso surfero en Sumatra, algo más al norte que las Mentawaii.

Se trata de una isla que en su momento estaba incluida en la ruta que hacían los hippies que viajaban por el Suedeste Asiático. Ademas de ser una isla muy rica culturalmente, por si alguien se animaba a venir. Y las olas, por los comentarios y las fotos, increíbles. El camino hasta allí  era algo tortura, pues a la ida hacía una escala, y a la vuelta dos. Todo para aprovechar al máximo las horas de sol en los días que estuviese por Indo.

Llegar a Nias es bastante complicado, y se ha de volar en esas compañías indonesias, que vuelan a aeropuertos secundarios, cuyos mostradores de facturación parecen gallineros, pero a mí eso me daba igual.

http://en.wikipedia.org/wiki/Nias

El problema es que intenté reservar varias veces en la susodicha compañía (no, no digo el nombre, que luego se llenan los picos jaja) y nunca funcionó la compra por Internet. Cuando estuvo Fran en Bali, intenté que él me comprase mis billetes pagando en efectivo en ATM de banco Indonesio, pero tampoco.

Las opciones de irme a Nias se iban reduciendo cada vez más, pues no había manera humana de que un blanquito comprase un billete. Además, por un lado, me parecía poco tiempo, para lo que parece que puede llegar a ofrecer la isla.

Cuando estaba empezando a barajar otras opciones para semana santa, Albino, el surfer de Vilanova, me dice que él y un par de colegas se vienen a Bali un mes en Abril o Mayo.

Mis ojos, expresaron esa mirada que refleja las ganas que tengo de ver a surfers gallegos, y más en tierras Indonesias. Van a ser risas, nos asegurábamos por internet.

Veo un poco los vuelos, que por las fechas ya no estaban demasiados baratos, y me compro Singapur- Bali- Kuala Lumpur- Singapur, escala a la vuelta, pero la atrapada merece la pena, paso de volverme un Domingo a las 4 de la tarde, las 21 h me parece buena hora para no tener que andar con demasiadas prisas el Domingo y apañar mis baños.

Entre mil y otros avatares diarios, fueron pasando los días y se fue acercando la fecha de salida a Bali, miércoles 20 de abril a las 21 05h. Aunque finalmente Albino se tuvo que perder el viaje, (sin ánimo de ofender Albin, la que te estás perdiendo) yo seguía adelante con el viaje, y vería en Bali al resto de la expedición.

Nunca fui de planear demasiado, asique me planté en el miércoles sin saber a ciencia cierta si Victor había reservado sitio para mí en el hostal en el que ellos se hospedaban. Una vez allí, me di cuenta que no habría hecho ni falta, pero llegar a las 2 de la madrugada y tener que dormir en la playa no me habría hecho demasiada gracia. Más que nada por los mosquitos, otro Dengue, No, gracias!

El día de irme a Bali, estaba supernervioso, y no era por el alojamiento, estaba nervioso, como cuando haces algo por primera vez, como si fuese la primera vez que viajaba, o como si nunca me hubiese desplazado por una ola. Quería saber cómo sería todo, si todo saldría bien, si habrá buenas olas, si estaré en buen punto físico. Mil preguntas inundaban mi mente. Me esperaría el taxista? Si en realidad me daba igual que hay cienmil taxis que me pueden llevar a uluwatu. Si vería al team Galicia? Que cosas, parecía una mujer hormonando.

Pero también a la vez que me preguntaba esas paridas, tenía la corazonada de que se avecinaba un fin de semana increíble, y eso me hacía esbozar ya una sonrisilla picarona.

En el momento que respiré profundamente e intenté relajarme para no perder la perspectiva, me di cuenta que no estaba nervioso, simplemente tenía la ansiedad de un surfer de secano ante el comienzo de la temporada de olas!

Una sensación, rara, pero agradable, era mi cuerpo deseoso de segregar adrenalina, y de hacerlo cuanto antes!

Tranquilo Dieguito, me repetía, hoy ya es casi mañana…

Cuando llegué era ya jueves 2 am, pero para los que nos regimos por el ritmo biológico, vaya que el día comienza cuando nos levantamos y acaba al acostarnos, todavía era  miércoles noche.

Augus, el chico que curra en Mamo Homestay, me enseñó mi habitación, y me dijo que Victor debía haber salido, normal por otra parte, era el día de la final de la Copa del Rey. España estaría expectante del gran derbi. Yo solo quería pillar la cama y descansar.

Me levanté sobre las 10, dejé una nota en la habitación de Victor diciendo que iba a arreglar mi tabla a la surf shop de Uluwatu y a desayunar algo, que después los despertaba y hacíamos algo.

Fue bajar un poco las escaleras y envenenarme, arreglé la tabla y me fui a catar Uluwatu. El punto de marea era bastante bueno, media bajando y bastante cerca de mareas vivas.  Alguien da más? Sí, viento imperceptible ni por la fina sensibilidad de Ge.

Nunca, pero es que nunca estuve tan armónico conmigo mismo y con el medio, mis sentidos estaban alerta en todo momento, y ante cualquier estímulo reaccionaban positivamente, de hecho, esta vez ni me he quemado!

Los elementos y yo, éramos uno! Jaja rollo capitán planeta!

El caso, arreglé la tabla, desayuné en uno de los warungs y dejé allí mis cosas y tiré para el agua.

Tamaño cómodo, un metrillo pasado, dando algún que otro tubo. Me encontraba comodísimo, remontada y bajada fácil. Buen ambiente en el agua, y colocándose un poco en la preferencia, salvo un par de saltadas de algún Australiano que siempre que dar la nota, todo correcto.

Salí del agua, bastante sonriente. Volví al mismo sitio dónde había dejado todo. Escucho a gente hablar español, asique saludo con un hola. Como hablo poco a los dos minutos estaba sentado charlando con Pachi y Mateo, un español e italiano que los unía su relación con Fuerteventura.

Hablamos de unas cosas y de otras, y nos fuimos para el agua. Sinceramente ya no recuerdo cómo fue ese baño, sólo recuerdo que en todos disfruté cómo un enano. Y que ya estoy en fondo de roca, con esas afiladas cuchillas debajo, tan animado, como si surfeo en La Lanzada o Montalvo.

Para mí, eso es bueno, para mis pies, no tanto, que los tengo reventados y hoy me tengo que ir al médico que aquí las heridas cicatrizan muy mal. Entre el coral y las aletas, la he liado parda.

Al atardecer, otro baño, esperando a pillar el mejor punto de marea, media bajando, cada vez se pone más tubero Uluwatu, y las bajadas son más cóncavas, lo que aumenta exponencialmente las probabilidades de ir de cabeza. Fui varias, pero, por suerte no besé el coral.

En este baño, estaba en el agua Javier, un pata peruano de Singapur.

Si al entrar a la tarde ya molestaba el coral, a la salida ya era una auténtica pesadilla, era una locura, caminar 100 metros por encima de algunos corlaes vivos  sin cortarse. Y por supuesto me corté, aunque hasta el momento eran cortes superficiales y de escasa importancia.

Tras el tercer baño del día, me subí otra vez al warung de la comida. Me puse a hablar con pachi y mateo, mientras tomábamaos unas ensaladas de frutas y unas cervezas. Luego se nos unió Javier, Diego (otro peruano) y otro Argentino que ahora no recuerdo a que nombre respondía.

Ya había oscurecido, pero todavía era temprano, no debían de ser ni las 8. Me encanta que la naturaleza marque el ritmo de mi vida.

Como he escrito bastante, y luego me decis, que paso de no escribir a hacerlo demasiado, y que no podeis leer todo seguido, y a mí me es un dolor de cabeza editar, he llegado a la decisión, de fragmentarr el viaje a Bali en varios post, que iré subiendo a poder ser en días consecutivos. No se todavía en cuantos pero en 3 o 4 . A ver si soy capaz de dejarlo hecho, pues mañana vuelo a Jakarta y me voy a surfear West Java. Pero me llevo el portatil, asique igual es allí dónde lo hago todo. Con el flow.

Singapur, finales de Abril del 2011, si cabe, con una mayor sonrisa que hace una semana. Diego Santos.

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Acerca de Diego Santos

www.mareasvivas.surf
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Una respuesta a Bali 2011 vol. 1

  1. Jesus Chico dijo:

    Q gozada, el paraiso existe, pasatelo bien que nosotros aquí nos conformaremos con nuestras playitasssss

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